REPORTAJE: Los Orígenes de la Unidad Educativa Darío Guevara Mayorga a Través de la Voz de su Primer Rector. Honrados con su visita este día
En un emotivo encuentro que evoca décadas de historia educativa, el Dr. José
Villagómez, quien ejerció como rector de la institución conocida hoy como
Unidad Educativa Fiscal Darío Guevara Mayorga entre 1976 y 1988, compartió este
día valiosos recuerdos sobre la fundación y los primeros años de este centro
educativo en el barrio de San Roque. Docente por vocación, el Dr. Villagómez es
considerado la "primera semilla" de una institución que ha formado a
innumerables estudiantes, muchos de los cuales se identifican con orgullo como
"guevarinos de corazón".
Una Vida Ligada a la Educación y al Barrio
La historia del Dr. Villagómez está intrínsecamente ligada a la institución.
Nacido en la provincia Bolívar, llegó a Quito a la edad de 5 años. Después de
completar sus estudios primarios y parte de la secundaria, se formó como
profesor en el Normal Juan Montalvo y obtuvo el bachillerato en el colegio Juan
Pío Montúfar. Con dos títulos en mano, y después de participar en un concurso de
merecimientos, obtuvo un nombramiento como maestro en la Escuela Chile. La
Escuela Chile, en aquel entonces, era una sucursal de práctica del Normal Juan Montalvo.
Fue allí, en las instalaciones que hoy ocupa la Unidad Educativa Darío Guevara,
donde prácticamente comenzó su vida laboral y familiar.
Paralelamente a su labor docente, continuó sus estudios en la Facultad de
Derecho, obteniendo finalmente el título de abogado. Su compromiso y
conocimiento pedagógico no pasaron desapercibidos; incluso llegó a ser ayudante
"ad honorem" y luego con nombramiento en la Facultad de Derecho
mientras ejercía de rector. También impartió clases en el Normal Juan Montalvo
y en el colegio de la policía militar.
La Gestión para la Creación del Colegio
El nacimiento del colegio, inicialmente pensado como una jornada vespertina
de la Escuela Chile, surgió de una necesidad social en el barrio de San
Roque. Tras la suspensión y traslado del Colegio Central Técnico,
cuyas instalaciones abarcaban el terreno donde hoy se encuentra el mercado, el
Darío Guevara y el General Artigas, los estudiantes de sexto grado de la
Escuela Chile y de otras escuelas del sector no tenían una opción cercana para
continuar sus estudios secundarios. Los padres de familia se acercaron al Dr. Villagómez,
pidiéndole ayuda.
Junto con la comunidad del barrio, el Dr. Villagómez se dirigió al
Ministerio de Educación, ubicado en la plaza de Santo Domingo en aquel
entonces. La propuesta inicial era que la Escuela Chile funcionara por la
mañana y un colegio por la tarde en las mismas instalaciones. Aunque al
principio se les indicó que debían ser instituciones separadas, la
perseverancia de la comunidad y el propio Dr. Villagómez, quien ayudó a
redactar la solicitud, mantuvieron vivo el trámite.
La noticia de la aprobación llegó de manera inesperada al Dr. Villagómez, a través de un amigo empleado del Ministerio de Educación, durante unas festividades en Píllaro. "Ya está aprobado la creación del colegio, del colegio de San Roque", le dijo su amigo.
El Nombramiento como Primer Rector
Una vez aprobada la creación, surgió la pregunta de quién sería el primer
rector. El Dr. Villagómez relata un proceso lleno de idas y venidas para
recibir su nombramiento. Tras varias semanas de espera, un amigo le hizo ver
que el ministro no podía nombrarlo si no tenía información básica como su
nombre completo, profesión, historial laboral y la confirmación de si él mismo
estaba solicitando el cargo. Tras completar esta información, finalmente
recibió el nombramiento. Destaca que este nombramiento llegó "sin
pedir ni pagar nada".
El Origen del Nombre: Darío Guevara Mayorga
La elección del nombre no fue un proceso sencillo. Inicialmente, se
consideró la posibilidad de que el colegio fuera una extensión de la Escuela
Chile, pero se determinó que serían dos entidades distintas. Se propuso el
nombre "Carrillo", en honor al abuelo del ministro de turno, lo que
generó protestas. Ningún otro nombre fue propuesto formalmente por la comunidad
o los solicitantes inicialmente, ya que no sabían si la aprobación se
concretaría.
Fue entonces cuando un grupo de personas relacionadas con la figura de Darío
Guevara, a quienes el Dr. Villagómez describe como "unos muchachos de tipo
Guevara", ofrecieron su ayuda. Darío Guevara había sido un "magnífico
profesor", graduado del Normal Juan Montalvo, donde también enseñó. Era
originario de la provincia de Tungurahua (el Dr. Villagómez luego menciona
Pelileo como su lugar de nacimiento). En honor a su trayectoria como destacado
estudiante y profesor del Normal Juan Montalvo, el ministro decidió nombrar el
colegio Darío Guevara Mayorga. Aunque el Dr. Villagómez
confiesa que hasta el día de hoy no sabe qué significa "Mayorga", el
nombre que se estableció. La razón para poner su nombre fue que, como buen
estudiante y profesor, debía ser un gran ejemplo para los alumnos.
La Gestión del Primer Rector: Especialidades y Eventos Cívicos
Desde su creación en 1976, bajo la gestión del Dr. Villagómez, el colegio
comenzó a ofrecer especialidades. El Ministerio de Educación dio apertura para
crear las especialidades técnicas de Informática y Contabilidad, además
de Ciencias. Estas especialidades se han mantenido hasta la
actualidad.
El Dr. Villagómez recuerda especialmente la experiencia del juramento a la
bandera, que describe como un "espectáculo cívico, social, hermoso".
Él no exigió uniforme, pero los estudiantes, con ayuda de los padres,
decidieron usar uno para la ceremonia. Destaca la organización del evento en el
patio, con la participación de los estudiantes, el comité de padres de familia,
y la banda municipal, que logró asistir gracias a gestiones personales del Dr. Villagómez.
La instrucción para la ceremonia fue proporcionada por alguien enviado por el
Ministerio de Defensa, amigo del rector. También hubo participación de la banda
y el bombo del colegio militar Eloy Alfaro.
Reflexiones y Mensaje Final
Como primer rector, el Dr. Villagómez enfrentó el desafío de trabajar con un
grupo de profesores que, en su mayoría, no tenían mucha experiencia pedagógica.
Utilizando sus propios conocimientos de pedagogía, se dedicó a dialogar y
formar a los docentes. Esta experiencia, aunque desafiante, fue fortalecedora.
Hoy en día, la institución ha crecido y se ha fusionado para convertirse en
la Unidad Educativa Fiscal Darío Guevara, con jornadas matutina y vespertina.
La Escuela Chile, que funcionó por años y tuvo sus inicios en el Tejar antes de
trasladarse a las instalaciones actuales, ahora forma parte de esta unidad,
cubriendo los primeros años de educación básica. El Dr. Villagómez observa cómo
la institución continúa ofreciendo bachillerato en Ciencias, Informática y
Contabilidad en la jornada vespertina, además de educación básica en la mañana.
La institución atiende a una amplia diversidad de estudiantes, no solo de
Quito, sino también de provincias como Cotopaxi y Tungurahua, e incluso
extranjeros de Venezuela.
El Dr. José Villagómez concluye la entrevista con un mensaje atemporal para la comunidad educativa: "La vida no es eterna. Mientras vivamos, demostremos que hemos nacido para el bien de la humanidad. Y sigamos en ese sentido. Procuremos el bien nosotros mismos. Solamente cuando nosotros hayamos mejorado, podemos extender los brazos para ayudar al resto de las gentes. Que todos seamos felices con un corazón amplio, con un pensamiento enorme y con los brazos abiertos para abrazar el corazón de todo mundo. Porque la felicidad es de todos. Solamente así llegaremos a la eterna comunidad de la postvida". Su reflexión subraya la importancia de la vocación docente como una inspiración para sembrar en los jóvenes el deseo de superarse y ser buenos profesionales.

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