De Vuelta al Centro: la educación como motor de rescate patrimonial

 


En el corazón del Centro Histórico, un rincón de la capital ecuatoriana respira vida y color gracias a una iniciativa que une a la Comunidad Educativa, Metropolitang Touring, Arte y Patrimonio. La Unidad Educativa Darío Guevara Mayorga se ha sumado con entusiasmo al proyecto "De Vuelta al Centro de Quito", una ambiciosa propuesta que busca revitalizar el corazón de la ciudad en beneficio de sus barrios y del turismo.


Un lienzo de cemento y una flor para el alma

La mañana en el patio de la Unidad Eductiva es diferente a las demás. No hay gritos ni juegos desenfrenados, sino el murmullo concentrado de pinceles sobre macetas y el delicado aroma a pintura fresca y tierra húmeda. Docentes y Padres de Familia, bajo la atenta guía de sus mentores, se convierten en guardianes de la belleza, transformando objetos cotidianos en obras de arte.

La misión es clara: decorar una serie de macetas de barro y llenarlas de geranios, la flor emblemática de los balcones quiteños. Este acto, en apariencia sencillo, encierra un profundo significado. El geranio, con su vibrante colorido, simboliza la vitalidad y el carácter resiliente de una ciudad que se niega a marchitarse. Pintar las paredes es un gesto de apropiación, una forma de decir que este patrimonio les pertenece y que están dispuestos a cuidarlo.


La pintura como lenguaje, el geranio como estandarte

Los involucrados no solo pintan; aprenden. A través de la brocha y el color, exploran el significado de la arquitectura colonial, la importancia de preservar las tradiciones y el valor de un entorno limpio y ordenado. Cada trazo en la pared es una lección de civismo y pertenencia.

"Es como devolverle la sonrisa a la ciudad", comenta Verónica, una docente, mientras traza una línea azul sobre su maceta. "Ver las calles bonitas y con flores nos da ganas de cuidarlas. Es un trabajo para todos."

El proyecto "De Vuelta al Centro" reconoce que el rescate del patrimonio no puede ser una labor de unos pocos, sino un esfuerzo colectivo. Y qué mejor manera de hacerlo que a través de las nuevas generaciones, que son el futuro y la esperanza de la ciudad. El trabajo de estos Padres de Familia no se quedará en las paredes de la escuela; las macetas decoradas adornarán balcones y pasajes, llevando un mensaje de renovación y orgullo a cada rincón del barrio.


El rescate del Centro, una tarea de todos

El trabajo de la Unidad Educativa Darío Guevara Mayorga es un claro ejemplo de cómo la educación puede ser un motor de cambio. No se trata solo de enseñar asignaturas, sino de formar ciudadanos comprometidos con su entorno. Al participar activamente en el proyecto "De Vuelta al Centro", los estudiantes no solo embellecen su barrio, sino que se convierten en agentes de transformación, inspirando a otros a valorar y cuidar el tesoro que es el Centro Histórico de Quito.

La ciudad avanza, pero su corazón no puede quedar atrás. Y mientras los geranios florezcan en las macetas pintadas por estos jóvenes, la esperanza de un Centro Histórico revitalizado y lleno de vida seguirá más viva que nunca.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

NUEVOS BACHILLERES DE LA REPUBLICA

Unidad Educativa Darío Guevara Mayorga: 48 Años de Legado Educativo en Quito

Quito vibró al ritmo del Pregón Guevarino: 48 años de historia y cultura