¡Sí Juro! El Centro Histórico Rindió Homeje al Tricolor Nacional en las Instalaciones de la Unidad Educativa Darío Guevara Mayorga
El corazón de la capital vibró de fervor patriótico este viernes 26 de septiembre, cuando la Unidad Educativa Darío Guevara Mayorga, enclavada en el histórico centro de Quito, se convirtió en el escenario de una emotiva ceremonia: el Juramento a la Bandera de los estudiantes de Tercer Año de Bachillerato.
No fue un
acto más; fue la renovación solemne del compromiso de la juventud con la
Patria, un rito que marca el paso de niños a ciudadanos conscientes. Con un sol
que iluminaba el amarillo, el azul y el rojo de nuestro sagrado pabellón,
cientos de jóvenes se pusieron de pie para asumir una promesa de lealtad que
trasciende el tiempo y las circunstancias.
Un Mar de
Voces Firmes: La Promesa a la Patria
Desde
tempranas horas, el ambiente se cargó de solemnidad y orgullo. Los familiares,
con cámaras en mano y el corazón henchido, llenaban los patios y pasillos,
siendo testigos del momento cumbre en la vida académica de sus hijos.
El acto
central, el solemne juramento, llegó tras las sentidas palabras de las
autoridades educativas, quienes recordaron a los estudiantes que la bandera no
es solo un lienzo tricolor, sino el compendio de nuestra historia, el eco de las gestas de libertad y el crisol
de nuestros sueños compartidos.
El momento
culminante fue electrizante. Ante la pregunta de rigor: "¿Juráis por Dios,
y prometéis a la Patria, defender su Bandera, respetarla y honrarla...?"
el coro de voces juveniles se alzó al unísono con una fuerza indomable: "¡Sí Juro!". Este grito, que resonó en las
históricas paredes del plantel, no fue solo una respuesta, sino una declaración
de principios, una aceptación de la responsabilidad de ser herederos y
guardianes del Ecuador.
Proclamación
de Abanderados: Ejemplo Cívico
La jornada
también sirvió para rendir tributo a la excelencia académica y cívica. Los
mejores estudiantes, aquellos que con esfuerzo y dedicación se destacaron entre
sus compañeros, fueron proclamados como Abanderados, Portaestandartes y
Escoltas. Sus bandas impuestas no solo reconocen un mérito, sino que
los designan como faros de compromiso y disciplina para toda la comunidad
educativa.
El Abanderado del Pabellón Nacional, con la frente en alto y el tricolor sobre sus
hombros, simbolizó la esperanza de un futuro en manos de líderes forjados en el
aula y en el respeto a los símbolos patrios.
El
Significado Inmutable del 26 de Septiembre
Cada 26 de
septiembre, Ecuador se detiene para conmemorar el Día de la Bandera Nacional,
una fecha que nos invita a reflexionar sobre la identidad que nos une. El acto
realizado en la Darío Guevara Mayorga reafirmó que, a pesar de los desafíos, el
espíritu cívico se mantiene vivo.
El
juramento es más que una tradición; es un vínculo inquebrantable
que sella el pacto de la juventud con la República. Es la promesa de que los
valores de justicia, soberanía e integridad serán la brújula de la próxima
generación.
¡Que este compromiso, sellado bajo el cielo quiteño y custodiado por el corazón de la Patria, inspire a todos los ecuatorianos a ser dignos de nuestro glorioso tricolor!


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