¡Se prendió la llama y la fiesta en la Unidad Educativa Darío Guevara Mayorga!
Se dió inicio a la jornada deportiva con la solemnidad que amerita. Los equipos desfilaron con tal elegancia que por un momento pensé que estábamos en un desfile del centro histórico y no en nuestro querido patio.
La Tea Olímpica: Entró triunfal. El fuego no solo iluminó el pebetero, sino también los corazones de todos los presentes que gritaban a todo pulmón.
El Juramento: Con la mano en el pecho y cruzando los dedos para no fallar goles cantados, nuestros deportistas juraron lealtad, honor y jugar limpio. Hubo miradas serias, aunque vi a un par guiñando el ojo cuando dijeron "respetar al árbitro".
La Realeza Deportiva y la Moda en la Cancha
Llegó el momento más tenso para el jurado, más difícil que examen de mate de primer trimestre.
Las Soberanas: La elección de la Reina de Deportes fue cardíaca.
En Educación Básica, la ternura y la simpatía se robaron el show.
En el Bachillerato, la elegancia y la actitud desbordaron.
¡Aplausos para nuestras nuevas reinas que nos representarán con orgullo y belleza!
El Equipo Mejor Uniformado: Aquí hubo creatividad pura. Algunos uniformes brillaban tanto que necesitábamos gafas de sol. Al final, ganó la originalidad y la coordinación. ¡Parecían un ejército de estilo listo para golear!
Y entonces... el momento de la verdad. La experiencia contra la juventud. La tiza contra el TikTok.
Fue un partido amistoso o eso decían los papeles, pero en la cancha se vio garra.
Los Estudiantes: Corrían como si no hubiera un mañana, haciendo fintas y bicicletas.
Los Profesores: ¡Sorpresa total! Demostraron que la clase no solo se da en el aula. Vimos al "Profe" de Mate calculando la parábola perfecta para el pase, y a los de Arte demostrando por qué son los jefes.
El Resultado: Lo importante no es quién ganó, aunque los profes dicen que ganaron ellos y los alumnos dicen que fue robo, lo importante es que todos salimos respirando y con una sonrisa.
El Gran Final: ¡Llorando al Año Viejo!
Cuando creíamos que todo había terminado, llegó el broche de oro para despedir el año.
El Concurso de Viudas fue, sencillamente, épico. Ver a nuestros compañeros transformados con pelucas, globos estratégicamente ubicados y tacones prestados, fue el mejor regalo de Navidad anticipado.
Hubo risas exagerado.
Hubo caídas dramáticas algunas reales, otras actuadas.
Hubo baile exótico que sonrojó hasta al conserje.
Conclusión: La inauguración de los juegos internos en el Darío Guevara Mayorga fue un éxito rotundo. Entre el deporte y las risas de las viudas, nos vamos de vacaciones recargados de buena energía.
¡A entrenar duro, que los juegos apenas comienzan! Y feliz año a toda la familia educativa.




Excelente reseña. A conseguir ese trofeo con el esfuerzo y honor que corresponde.
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